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viernes, 30 de enero de 2026

Espacios para iniciarse en el mundo de la traducción


¿Qué espacios propone alitral para iniciarse en el mundo de la traducción? Tal como ocurre en la enorme mayoría de los ámbitos de la vida, el sencillo enunciado que señala que la práctica hace al maestro aplica también para el mundo de la traducción. Esto quiere decir que no solo es imprescindible fomentar los espacios de formación, sino también brindar las oportunidades necesarias para que los noveles traductores puedan foguearse y desarrollar su arte.

    Desde alitral creemos firmemente en la necesidad de actuar en este sentido, y es por esta razón que las diferentes asociaciones que la componen trabajan, ya sea de manera individual o en conjunto, en la creación y el fortalecimiento de dichos espacios.

    La AATI, por ejemplo, ofrece cursos especializados en traducción audiovisual, traducción literaria, lenguas originarias, accesibilidad y herramientas informáticas, entre otros; así como también los programas de Futuros Profesionales y de Mentorías; además, coordina las Jornadas de traducción editorial en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y coorganiza la Escuela de Otoño de Traducción Literaria Lucila Cordone.

    Estos programas ofrecen una amplia gama de opciones de formación, tanto en el ámbito literario, como en el editorial o incluso en el de herramientas tecnológicas, y buscan, tal como se señaló, apoyar y fomentar el desarrollo de los nuevos, y no tan nuevos, traductores literarios.

    De igual manera, ACE Traductores propone un programa de mentorías personalizadas para traductores editoriales noveles, talleres especializados que incluyen, por ejemplo, la traducción museística, así como diversas conferencias y eventos como mesas redondas y participación en ferias editoriales, centradas casi siempre en los derechos y las condiciones laborales de los traductores de libros.

    Ametli, por su parte, cuenta también con un programa de tutorías personalizadas para traductores noveles, talleres especializados (teatro, poesía, traducción audiovisual) y un Diplomado en Traducción Literaria y Humanística, que se ofrece en colaboración con la UDIR/UNAM para traductores del francés e inglés al español, y organiza asimismo jornadas y seminarios, como la Jornada de Traducción Literaria en la FIL.

    Por último, desde la ACTTI se han venido consolidando diferentes espacios de formación en convenio con  el Instituto Distrital de las Artes y el Ministerio de las Culturas. Entre ellos está la Escuela Distrital de Traducción Literaria, el Taller de Escrituras de Bogotá, y los talleres de traducción de oralituras, que se ofrecen a diferentes comunidades indígenas del país.

    Por otra parte, de manera conjunta, las cuatro asociaciones hemos venido trabajando en proyectos como la Cantera de Traductores, un espacio formativo diseñado para ayudar a traductores literarios a desarrollar sus habilidades a través de la reflexión teórica y la realización de talleres prácticos. Su objetivo es que los participantes trabajen en la traducción de textos literarios, y reciban  retroalimentación por parte de traductores experimentados. Este espacio no solo busca perfeccionar las habilidades técnicas de los traductores, sino también fortalecer la red profesional dentro del ámbito editorial.

    Estos programas ofrecen una amplia gama de opciones de formación, tanto en el ámbito literario, como en el editorial o incluso en el de herramientas tecnológicas, y buscan, tal como se señaló, apoyar y fomentar el desarrollo de los nuevos, y no tan nuevos, traductores literarios.

martes, 30 de septiembre de 2025

10 consejos profesionales para traductores noveles

¡Con motivo del Día Internacional de la Traducción, en alitral retomamos las publicaciones del blog!

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Traducir significa volcarse por completo al texto. Traducir implica pensar críticamente, trabajar con rigor, ejercer con dignidad, aprender todos los días y conservar la salud para seguir traduciendo. Por eso, querido traductor novel, aquí te ofrecemos 10 consejos que te acompañarán en tus primeros y futuros pasos en la traducción.


1. Define tu skopos

Antes de empezar a traducir, pregúntate: ¿para qué es este texto?, ¿quién lo va a leer?, ¿quién es el editor?, ¿qué van a hacer con tu traducción?, ¿te dieron acceso a sus normas editoriales? El skopos (propósito) es tu brújula. Si lo tienes claro, podrás tomar mejores decisiones más rápido.


2. Lee traducciones

Observa cómo resolvieron otros traductores una hermosa metáfora, un difícil giro idiomático, un chiste tan gracioso. Incluso compara varias traducciones del mismo texto y mira las diferentes decisiones y estilos. Así irás llenando tu “caja de herramientas” para resolver problemas a los que podrías enfrentarte. 


3. Revisa_v4.OKfinal_final_ahorasifinal.pdf

La traducción no acaba en el punto final: ese es tu borrador. Lee, relee, coteja y corrige. Es muy importante leer todo de corrido para descubrir inconsistencias estructurales, dedazos menores y errores de todo tipo. Te ayudará mucho imprimirla, darle un repaso final en papel y leerla en voz alta para que "sientas" mejor la melodía del texto, sus ritmos y sus efectos.


4. Entrega con reporte (y prepárate para defender tu traducción)

Siempre que entregues un libro, entrega también un reporte en el que expliques el estilo del texto, tus decisiones importantes, problemas resueltos y cualquier otra cosa que sea relevante para el seguimiento de tu traducción en la cadena del libro. Este documento te respaldará cuanto te toque defender tu traducción y, además, le dará peso profesional a tu voz traductora.


5. Negocia tus honorarios y ahorra

La traducción es un oficio hermoso, pero también precarizado. A los traductores jóvenes muy probablemente ya no les toque jubilación o aguinaldo o siquiera un salario, así que deben tomar cartas en el asunto desde el principio. No aceptes “experiencia” o cualquier tarifa como remuneración porque “vas empezando”. Negocia de forma justa tus honorarios. Y ahorra: sin pensión para traductores, debes pensar en qué harás cuando seas mayor y ya no puedas traducir. Infórmate y prepara tu propio “plan de jubilación”.


6. Infórmate sobre tus derechos como autor-traductor

¿Sabías que también eres autor? La ley lo reconoce y eso significa que tienes derechos. Infórmate sobre regalías, cesión de derechos, explotación de la obra, créditos (como tu nombre en la cubierta), etc., y aprende a revisarlo y tenerlo todo esto claro y justo en tu contrato.


7. Agrémiate

Negociar tarifas o defender tus derechos no es fácil, menos hacerlo solo. Por eso, busca y afíliate a alguna asociación en tu país como Ametli, AATI, ACTTI o ACE Traductores. Juntos nos respaldamos y apoyamos. Además, puedes relacionarte con otros traductores que comparten tus inquietudes e intereses: personas que te entienden, te dan consejos, te ofrecen herramientas y celebran tus logros. En nuestra solitaria profesión, aquí puedes encontrar grandes amigos. 


8. No dejes de formarte

Traducir no es solo saber idiomas. Es un ejercicio profesional que requiere experiencia y aprendizaje constante. Toma talleres, cursos, diplomados, lee textos de traductología y reflexiona sobre tu propio trabajo. Cada texto conlleva retos particulares, y la formación continua te dará las herramientas y la seguridad para afrontarlos.


9. No dejes de cultivarte

Abreva del cine, la música, el deporte, las matemáticas, la calle y, claro, de la lectura por placer. Esa cultura general te ayudará a ser más sensible, a aprender más expresiones, a afinar tu oído, a reconocer referencias más fácilmente y, sin duda, a nutrir tus traducciones.


10. Cuida tus ojos, tu cuello, tu espalda, tus muñecas, tus piernas…

El síndrome de túnel carpiano es real. Y la cifosis. Y la vista cansada. Y la tendinitis. Y la espalda rígida. Y las migrañas. A veces, estamos tan metidos en lo que hacemos que nos olvidamos de nuestros cuerpos. Haz pausas para hacer estiramientos de cuello, espalda y piernas. Haz ejercicios para los ojos. Sal a caminar o haz ejercicio de forma regular. Invierte en ergonomía: una buena silla, una pantalla amplia, un mouse adecuado. En unos años, tu cuerpo te lo agradecerá.